
Tengo que llamar al servicio técnico para realizar una reclamo porque hace 3 días estoy sin luz. Imagínense todo lo que esto implica. Me decido, llamo, cambio mi tono de voz a uno más alto, me muestro indignado y utilizo ciertas palabras para hacerme notar furioso.
En ese momento utilicé un recurso que no suelo usar normalmente, que es la agresividad. Opté por tener un comportamiento que me resultara de utilidad para esa situación. Todos tenemos una gran caja de herramientas, brillante, reluciente, que contiene diversos recursos de nuestra personalidad. Sabemos qué hacer, qué decir, cómo actuar y cómo reaccionar frente a un sin fin de situaciones.
Sin embargo, hay otras situaciones que se nos presentan donde no tenemos una herramienta a nuestro alcance o hasta creemos que no exista.
Esas herramientas sí las tenemos, pero no de forma accesible. Están en otra caja, una que no solemos acceder porque aprendimos que esas, las de la caja oscura y sucia, no estaba bien usarlas. Entonces, hace mucho tiempo atrás, decidimos hacer de cuenta que no están y dejarlas ahí guardadas.


