
Madurar emocionalmente implica dejar de esperar a que alguien nos apruebe para ser lo que queremos ser o para ir hacia donde queremos ir.
En las primeras etapas de nuestras vidas buscamos constantemente la aprobación de los adultos que nos rodean para aprender cómo y qué hacer.
En la medida que vamos creciendo y madurando emocionalmente vamos dejando de necesitar esa aprobación, comenzamos a hacernos cargo de nuestra vida y dejamos de mirar hacia afuera para hacer los cambios que necesitamos.
Como adultos, esperar aprobación nos quita responsabilidad y poder sobre nuestra vida.
¿Te ves esperando aprobación externa?
Publicaciones relacionadas:
Sentimientos y Emociones
Es muy importante diferenciar los sentimientos de las emociones, porque al reconocer cuál es cuál...
Inmadurez emocional: mujeres con apego emocional hacia sus madres
Un vínculo madre-hija que no logra desarrollarse de forma totalmente equilibrada, “saludable” o...
Cómo tratar a un hombre que no quiere compromiso: descubre qué lo frena y cómo sanar tus vínculos
Explora las razones detrás de la falta de compromiso en algunos hombres en las relaciones de pareja....