
Cuando repetimos los mismos sentimientos o conflictos en diferentes relaciones de pareja, es una señal de que algo aún no hemos logrado integrar.
La repetición es un mecanismo mediante el cual nuestro inconsciente intenta hacer consciente nuestros propios conflictos internos, aquello que no hemos podido resolver o que no pudimos integrar de manera consciente.
Carl Jung decía que nuestro trabajo es hacer consciente lo inconsciente. En el amor es nuestro inconsciente quien nos lleva a conocer y sentirnos atraídos por alguien, justamente en búsqueda de aquellos aspectos que necesitamos recuperar y traer a nuestra consciencia.
La repetición puede esconder varios conflictos emocionales que no hemos podido reconocer:
No logramos integrar en nuestra personalidad aspectos que nuestra pareja lleva consigo de manera notoria. Por ejemplo, nos encontramos una y otra vez con alguien muy desapegado emocional para que nosotros podamos aprender a ser un poco más de esa manera.


