
Uno no puede ser el mismo que cuando entró a la relación. El cambio personal es una condición necesaria dentro de una relación de pareja.
Ante una dificultad, siempre parece más fácil terminar la relación. Y claro que eso puede ser una solución, pero en esta época donde abunda la búsqueda rápida de satisfacción, se le huye al compromiso a largo plazo o la responsabilidad es vista como una carga, terminar una relación parece ser la solución más simple, pero lejos está de ser la más adecuada para nuestro crecimiento personal, y mucho menos para evitar repetir patrones.
Una relación de pareja exige cambios personales. A medida que pasa el tiempo, uno no puede ser el mismo que cuando comenzó la relación. Hay aspectos propios que deben cambiar.
Algunas veces partes de nuestra personalidad deberían ir perdiendo fuerza para que otras partes tomen más relevancia en nosotros. Otras veces deberemos aprender a desarrollar aspectos propios que nuestra pareja nos refleja.


