
El vínculo con el padre es muy particular. Es un vínculo que en primera instancia no se da de forma directa, sino que está profundamente condicionado por la madre.
El padre es alguien externo al vínculo hijo-madre, alguien que viene de fuera, alguien diferente, alguien que trae la propuesta de un mundo distinto.
Lo que la madre dice del padre, lo que calla, lo que piensa, lo que siente, la manera que tiene de darle o no lugar, lo que acepta o no de él y la forma en que se relacionan será transmitida al hijo de manera inconsciente para crear la imagen que él tendrá de su padre.
La madre no solo transmite una manera de ver al padre, sino la relación que el hijo tendrá con aspectos propios.
En la relación hijo-madre, influye también en cómo el hijo se relacionará con sus propios aspectos masculinos y en lo que se espera de él como hombre.


