
La trillada y tan de moda palabra “soltar”.
Vamos a llevarlo a una posible acción que nos va a permitir ser prácticos con este concepto: preferir en vez de querer.
Hay una diferencia y una gran ventaja en “preferir” en vez de “querer”.
Preferir es una elección que no implica apego.
Preferir me da libertad, no me aferro.
Si sucede algo que prefiero, genial, sino no sucede, nada malo pasa.
- Prefiero que mañana no llueva (Desapego, liviandad)
- No quiero que mañana llueva (Apego, pretensión)
Hay una gran diferencia en cómo nos paramos frente a esto que estamos de alguna manera queriendo que no suceda. Preferir me hace desear algo desde la liviandad.
Volviendo al concepto de “soltar”, esto realmente implica tomar consciencia de algo muy importante y es que no sabemos qué es lo mejor para nosotros.
Si pudiéramos tener lo que creemos que es mejor para nosotros solo obtendríamos lo que está dentro de nuestro mapa mental, todo lo que está por afuera, todo lo que no conocemos, no pensamos o no deseamos, ni siquiera estaría dentro de nuestras posibilidades, realmente no existiría como opción.


